¿Cuándo lo hago?

Estadios para la Eco 4D

Ecografía 4D semanas 16-17: En las primeras semanas es muy pronto para notar a tu bebé en tu interior, pero sabes que está ahí. Ya has cambiado tus rutinas, te cuidas más, sigues una dieta sana, empiezas a pensar en cuanto le afectará tu día a día y sabes que en tu vientre crece un nuevo miembro de tu familia.

En esta etapa del camino, podrás emocionarte al conocer por primera vez a tu bebé, verás a tu pequeño de cuerpo entero, con sus pequeñas manos y sus diminutos pies. Además, lo verás con la eco 4D y 3D de mejor calidad de imagen que ofrecemos en MI ECO BABY. Es una ocasión perfecta para compartir con tus seres queridos un momento único e inolvidable.

Ecografía 4D semanas 22-23: Te encuentras en la mitad del embarazo, tras pasar los primeros meses, que son los más delicados, ya sabes que va todo bien, ahora os toca disfrutar del embarazo!. En estas semanas, podrás ver en MI ECO BABY el cuerpecito completo de tu bebé, verás como se mueve en tu vientre, como duerme o sonríe, así como algunos de sus gestos.

La ecografía 4D es una experiencia única, porque por primera vez verás más detallada su carita, un momento que tantas veces soñaste, incluso te aventurarás a decir si se parece más a papá o mamá. Esta eco 4d es un momento muy espectacular y muy demandado por los futuros padres.

Ecografía 4D semanas 27-30: En estas semanas tu bebé ya está grande, por eso nos centraremos en su carita. La eco 4D nos enseñará una imagen casi idéntica de cómo será tu pequeño cuando nazca. Podrás disfrutar con tu familia de sus gestos, sus bostezos, sus sonrisas, verás cómo se coge las manitas y se frota la ojos porque tiene sueño o se chupa el dedo hasta quedarse dormido, ya sabrás si tiene los ojos de papá o la boca de mamá.

Ecografía 4D semanas 31-39: Nunca es tarde para ver a tu bebé. Tu pequeño ha crecido mucho estos meses, tu cuerpo ha cambiado totalmente y tu barriga se ha adaptado para hacerle más espacio. En estos meses, sientes como tu pequeño responde a los estímulos externos, como a los cambios de la luz o el sonido del entorno. Notas como tu bebé se mueve ante tus caricias, sientes sus patadas inquietas cuando algo le excita o al reconocer la voz de los papás. Seguro que ya le hablas como si lo estuvieras acunando o le cantas una nana para que se calme. El momento de tenerlo entre tus brazos se entremezcla con mil dudas. ¿Sonreirá? ¿Se enfadará si lo despiertas? ¿Le gusta la música que le ponéis en casa? ¿Se asustará con los ladridos del perro?